MI HISTORIA

Author: mechita@fengshuichile.cl

El mismo día que me casé ( 2005) caí en la clínica con un diagnóstico determinante: Cáncer al interior. Tras esta  invasiva enfermedad, busqué el modo de reencontrarme y recuperar la confianza en mi femeneidad. En esa incansable e insomne búsqueda, recordé a Sylvia Galleguillos, una destacada maestra de feng shui, a quien había entrevistado a comienzos del año 2000 para un reportaje de  sábado gigante acerca de la aromaterapia  en el día de los enamorados.


Haciendo memoria, recordé que aparte de haber experimentado el placer de un aromático masaje de verbena y otros aceites en su local de la calle Ebro, donde Sylvia tenía antiguamente su consulta,  me había hablado del feng shui y de su conexión energética con la naturaleza y el ser humano.


Viviendo el duelo de mi cáncer y de la imposibilidad de engendrar un hijo, intuitivamente construí un pequeño huerto en mi nueva casa y me conecté con mi energía madre, la tierra. Para decorarla recurrí a examinar la literatura de feng shui, pero algo me decía que esos libros no eran los correctos. Nuevamente contacté a Sylvia, la invité a un programa de televisión y me dijo que hace unos años había escrito feng shui en el hemisferio sur, el manual que a los pocos días se transformó en mi especie de guía energética.


Desde entonces, no he parado de estudiar esta milenaria disciplina oriental que me hizo conocer a personas tan maravillosas, como Sylvia Galleguillos y Colette Benoit, otra de mis maestras y amigas que me ha enseñado a valorar el alma de los espacios.


Hoy, estoy plena, llena de amor junto a mi marido Cristián y a mi hija Florencia, a quien finalmente adoptamos en la maravillosa primavera del 2008 y que hoy llena nuestros espacios de energía.